Galletas de Té matcha



Hoy tenemos una receta de repostería perfecta como acompañamiento para cuando al fín ha llegado ese pedido de Aromas De Té y no sabemos qué preparar.

Lo cierto es que el mejor acompañamiento imaginable para una taza de té en una cómoda y relajada tarde de lluvia es bien conocido por todos nosotros de cuando íbamos a visitar a nuestra abuela: unas galletitas.


Pero las cosas hechas a mano siempre saben mejor y en este caso no podría haber una receta más apropiada para tomar con un humeante té, puesto que nuestras galletitas de hoy están hechas con té matcha.

El té matcha es originario de Japón, donde cumple un importante rol ceremonial y social, siendo el que encuentra un uso más extendido en la conocida ceremonia del té. Cómo es obvio, también se puede utilizar en recetas de repostería como la que tenemos hoy, dando tanto un sabor como texturas ampliamente exóticas.

La idea de este artículo es explicaros cómo confeccionar una deliciosa receta de galletas , acompañamiento ideal para cualquier clase de té, mientras aprendemos un poco sobre las diferentes propiedades de estos mismos.

Ingredientes:

15 g. de té matcha
190 g. de harina
1 yema de huevo
120 g. de mantequilla
70 g. de azúcar glas

Primero dejamos la mantequilla ponerse a temperatura ambiente. Tras un pequeño periodo de tiempo, la ponemos en un cuenco y nos disponemos a batirla enérgicamente hasta que adquiera una textura de buena cremosidad.

A continuación, procedemos a verter el azúcar glas en el cuenco de mantequilla y se continua batiendo hasta que los dos ingredientes previos se han mezclado apropiadamente. El color que ha de tener la mezcla llegados a este punto es un amarillo intermedio.

Tras esto separamos la clara de la yema del huevo y la añadimos al cuenco anterior sin dejar de mezclar.

Lo siguiente es tamizar la harina y separarla en un cuenco a parte. En este cuenco vertemos el té matcha y nos encargamos de mezclarlo todo enérgicamente.
Después cogemos el otro cuenco con el huevo, el azúcar glas y la mantequilla, y echamos su contenido que para este punto tiene que ser algo parcialmente cremoso, y lo echamos todo en el cuenco de la harina.

Procedemos a mezclarlo todo una vez más, y cortamos la masa que nos queda para volver a amasarla una vez cortada.
Esto hay que repetirlo un mínimo de seis veces, pues ayudará a que la masa no esté apelmazada y no se resquebraje durante su visita a nuestro horno debido a las burbujitas de aire que quedan dentro de esta.

Una vez hecho esto, extendemos la masa sobre papel film de forma uniforme, la enrollamos y metemos este rollo en la nevera durante 30 minutos para que se enfríe.

Pasado este tiempo, meteremos la masa cortada en las formas de nuestro gusto en el horno durante 20-25 minutos a una temperatura de 170 grados.

Mientras se hacen en el horno hablaremos de las diferentes variedades de té que podemos adquirir en Aromas De Té para servir de acompañamiento a nuestra receta.


Tipos de té y sus efectos

Lo increíble del té es que no solo es la segunda bebida más popular del mundo después del agua, además siempre se puede mezclar con otras muchas especias e infusiones para cambiar sus efectos originales o potenciar aquellos de los que ya goza, y también es curioso que dependiendo del tipo de té, ya sea negro, verde, de menta u otro los efectos son muy diferentes.

El té verde es el más popular por ejemplo, destacando por sus efectos antioxidantes y porque disminuye el riesgo de ictus e infarto. Posee menos cafeína que el te negro.

El té verde matcha tiene ciento treinta y siete veces el número de flavonoides y catequizas que su versión ‘’normal’’, volviendolo una versión más poderosa de este, a grandes rasgos.

Cuando hablamos de té blanco, estamos hablando de un té especializado en combatir la diabetes y el cáncer. Está formado por hojas poco procesadas.

Por último, el té de hibisco encuentra sus orígenes en egipto, es una versión sin cafeína y tiene un profundo color rojo debido a los sépalos de esta misma flor. Se ha demostrado que es capaz de destruir la bacteria E coli.

Si buscamos un té relajante por ejemplo, sería ideal adquirir uno con tila o hierba luisa en el mix, dado que estas son infusiones relajantes y le dan ese mismo efecto a lo que acompañan.

Cuando por el contrario buscamos un subidón de energía, nada cubriría nuestras necesidades tan bien como un té con ginseng o cúrcuma y canela, pues los efectos de estas plantas son activadores y la canela es un vasodilatador que diluye la sangre.

Si estamos intentando adelgazar, el rooibos está ganando mucha popularidad en dietas por sus efectos digestivos y porque quema la grasa mala. La cola de caballo ya es popular desde hace mucho, aunque esta ayuda más al correcto funcionamiento de los riñones que a otra cosa.

Cuando se trata de cocktails y demás hechos con té, lo ideal es no usar leche dado que la caseína empeora la capacidad del cuerpo de procesar el té.
Nos podemos encontrar con el típico cocktail de ponche de huevo y té, que se hace con huevo, plátano, sirope de agave y canela.

También el conocido Mojité , que se prepara exactamente igual que un mojito pero con hojas de té cítrico y menta en vez de con hierbabuena.

Os deseamos una agradable tarde, mañana o noche acompañados de una tetera y unas galletitas recién hechas.

¡Gracias por leernos!

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